Cuando camino sólo por caminar.
Mientras caminaba por el senderito Molina, la estatua Juana de Arco, que precisamente mira hacia el arco, me dijo que el futuro era el de un pájaro de colores furiosos. Yo, sin entender, seguí el senderito y me encontré con un anciano que vendía alfajor, como no tenía mi morral hice como si no lo viera y seguí el senderito como de costumbre lo hago cuando me siento inquieto y de no moverme me pongo amargo e insano.
El paseo continuó muy bien, pero a medida que avanzaba (o retrocedía) el senderito se fue de curva en curva, y yo sin darme cuenta (en un comienzo) iba pasando por los mismos lugares, encontrándome con las mismas caras. Me fui cansando, y ya cuando estaba mareado me sentí un tanto ridículo, avergonzado. Y entonces comencé a creer en las soledades, así como también me creí víctima (pasivo), cuando en realidad soy mayormente victimario (activo). En esos momentos decidí salir del círculo y llegar a este lugar para presionar teclas y botones, cosa que de tanto apretar me ponga ciego y torpe, pero nunca víctima, siempre victimario.

blas dijo
era juana la loca.
20 Marzo 2006 | 06:18 PM